Alba en Londres, Stephen en San Diego

Diseñadora gráfica / Directora de Arte

En una montaña rusa emocional.

20.04.20

London

Preséntanos quiénes estáis en casa.

Actualmente, somos 3: yo y la pareja que son mis compañeros de piso. Stephen, mi marido, vive con nosotros, pero se tuvo que ir a San Diego, California, (él es de allí) por trabajo 3 semanas antes de que todo esto empezara y el COVID nos ha pillado por el medio. Ahora no sabemos cuándo nos podremos volver a ver. Parece que hayamos vuelto a nuestros inicios, cuando mantuvimos nuestra relación a distancia durante varios años.


¿Cómo estás viviendo el día a día?

Vivo al día y concentrándome en el presente. A veces inevitablemente pienso en el futuro, aunque creo que con esta situación he descubierto en mí una resiliencia mayor de la que me pensaba que tenía.

Afortunadamente sigo trabajando al 100% desde casa, con lo que la mayor parte del día la ocupo trabajando, pero he añadido momentos antes y después de esas horas para mantenerme sana corporal y mentalmente.

Me levanto a las 7’30, algo más temprano de lo que lo hacía habitualmente. De 8 a 8’45 voy a caminar a Primrose Hill, el parque que tengo justo al lado de casa, y allí medito 5-10 minutos, depende de cómo me sienta. Aquí en Londres nos dejan salir al menos una vez al día para andar y practicar deporte siempre manteniendo la distancia de seguridad y la verdad que se agradece muchísimo. Sobre todo estas últimas semanas que hemos tenido unos días soleados preciosos, cosa rara en Londres.

Una vez en casa, me preparo el desayuno y trabajo de 9’00 a 17’30. Con mis compañeras de trabajo hemos instaurado la rutina de tomarnos juntas un té a las 11’00 para mantenernos en contacto y hablar solo de nosotras, de cómo estamos y de cómo nos sentimos. Era nuestro momento cuando estábamos en la oficina. También intento siempre comer o hacer alguna pausa en otro rincón de la casa para tener siempre presente en mi cabeza la zona de trabajo y la zona personal.

Cuando termino, alterno entre pilates y yoga y un día a la semana hago una clase de fitness que una compañera del trabajo siempre nos hacía en la oficina, pero ahora, la hace virtualmente. Antes de cenar y de dormir, hacemos nuestras rigurosas video-llamadas con Stephen. Además de la distancia, competimos con la diferencia horaria.

Los fines de semana el ritmo cambia. Intento descansar mucho así que me levanto cuando el cuerpo me lo pide y desayuno al lado de la ventana con mucha calma. El resto del día: leo, escribo, fotografío, continuo con mi yoga y pilates, veo netflix, tomo copas de vino y ceno con amigos y familia virtualmente… También he empezado dos cursos: uno de pensamiento creativo y otro de la psicología del bienestar, y juego con arcilla, algo que hace tiempo que quería hacer.


¿Qué rutinas sigues? ¿Qué haces para...?

Mantenerte activo/a (deporte o práctica):

Intento ir a caminar al parque al menos cada día a primera hora de la mañana. Pilates, yoga, estiramiento de flexibilidad (intentado recuperar lo perdido de cuando era gimnasta) y una clase de fitness online a la semana que nos hace una compañera de trabajo.

Sentirte bien mental y emocionalmente:

Meditación y yoga. Estoy leyendo a Andy Puddicombe para mejorar mi midfulness. También me ayuda mucho hablar de cómo nos sentimos con Stephen y amigos y compartir nuestras emociones e inquietudes. Otra cosa que hago es mantener una actitud de no juzgar y de aceptación. Está bien estar triste, contento, enfadado, angustiado, simplemente me escucho y me dejo sentir así. Y hago lo mismo con mi estado físico, está bien no hacer ejercicio si no me apetece, dormir más de la cuenta. Ya tenemos suficiente presión con la situación que estamos viviendo como para ponernos de más.


Mantener una actitud de no juzgar y de aceptación. Está bien estar triste, contento, enfadado, angustiado, simplemente me escucho y me dejo sentir así.

Estar conectado con tu familia y amigos:

Video-llamadas, llamadas y mucho mensaje, sobre todo de voz y de video. Tengo amigos con los que nos hemos agendado una cita semanal: la comida de los lunes, la copa de vino de los viernes…

Concentrarte (por ejemplo con el trabajo):

La meditación me ha ayudado mucho pero creo que la desconexión informativa ha sido una de las mejores decisiones. La primera semana, estaba siempre conectada a las noticias y leyendo todo lo que pasaba en Londres, en Barcelona, en Estados Unidos… Me generaba angustia y ansiedad y hacía que mi cabeza no parara de trabajar en todo menos en lo que necesitaba concentrarme. A la que desconecté, conseguí pararlo. Ahora solo miro los gráficos de cada país una vez por semana y pregunto a mi familia y amigos cuando hablo con ellos, pero nada más..

La meditación me ha ayudado mucho pero creo que la desconexión informativa ha sido una de las mejores decisiones.


¿Hay algo que has incorporado en tu vida para estar-sentirte mejor que antes no hicieras? 

Siempre había querido incorporar la meditación en mi rutina diaria pero al final nunca lo hacía, y ahora creo que por necesidad lo he conseguido.

También creo que la resiliencia, que antes no la aplicaba tanto en mi día a día, ha hecho que me sienta mucho mejor conmigo misma y con mi vida. Priorizo mis necesidades y valoro muchas más cosas que antes creía que no eran importantes. Ya me he dicho más de una vez: “¿Por qué no has hecho esto antes si te hace sentir bien?”. Creo que esta situación me está ayudando a ver qué es lo realmente importante para mí.


Esta situación me está ayudando a ver qué es lo realmente importante para mí.

¿Cómo te sientes, lo estás viviendo? ¿Sientes o experimentas algún cambio mental?

Está siendo una montaña rusa emocional. He pasado por un estado de shock, tristeza y miedo la primera semana; un estado anestesiado y como de desconexión emocional la segunda; un estado de enfado generalizado la tercera y ahora estoy en un estado de aceptación. Aunque todos somos distintos y sentimos de diferentes maneras, creo que todos hemos pasado por unas fases parecidas, en mayor o menor medida. Sin embargo, creo que el hecho de además estar viviendo en otro país y alejada de mi familia y de mi marido ha hecho que todo fuera más intenso. La preocupación, el miedo y la añoranza siempre están presentes sea como sea. 

Siempre he sido muy introspectiva pero ahora más que nunca estoy intentando escuchar todas estas emociones y darles espacio para que puedan ser. Intento también comprenderlas, ponderarlas y clasificarlas sin juzgarlas. Esto me está haciendo tomar mucha más conciencia de mi misma y de mi alrededor y he conseguido conectar con el presente a un nivel que hasta ahora no había conseguido. Estoy descubriéndome, dando sentido a deseos e ideas a los que nunca les había dado el valor o el tiempo que se merecían y desconectado con aquellas cosas que la sociedad nos dice como tienen que ser. Quizás todo lo que venga después del COVID sea mucho más consciente. 


Estoy descubriéndome, dando sentido a deseos e ideas a los que nunca les había dado el valor o el tiempo que se merecían


¿Qué es lo que echas más de menos?

A Stephen, todo es mucho mejor juntos, incluso la cosa más pequeña y absurda cobra sentido con él. También hecho de menos los abrazos, el contacto piel con piel y una buena conversación mirándose a los ojos.


¿Cómo crees que será tu vida tras esta experiencia, sientes que cambiarán cosas? ¿Qué sacaras de bueno de todo esto?

Inevitablemente será distinta e intento pensarlo desde una perspectiva positiva porque nunca he creído que los cambios sean negativos, por muy malos que parezcan. Espero también que la sociedad mantenga esta pausa y conciencia. Que el respiro que le estamos dando al planeta no sea pasajero y se nos olvide cuando nos abran las puertas de casa. Yo al menos lo intentaré. Hemos vivido deprisa demasiado tiempo. 

Tanto Stephen como yo, juntos, estamos desarrollando nuestra resiliencia y aceptando lo que viene. Creo que este está siendo el mayor y mejor ejercicio de todos, porque está dando un nuevo tono a nuestras conversaciones sobre el futuro y está haciendo que sueños o ideas ahora las contemplemos como auténticas posibilidades. Creo que priorizamos más y mejor.


¿Cuál es la primera cosa que te gustaría hacer cuando todo esto pase?

Hay varias cosas que tengo pendientes. La primera, ir a besar a Stephen y disfrutar de San Diego como siempre lo hacemos, sin prisas y con cosas sencillas. La segunda conocer a un par de personitas nuevas en este mundo que no he podido conocer todavía. La tercera abrazar muy fuerte a mis personas favoritas y pasar tiempo con ellas. Me he dado cuenta de que con algunas de mis amigas no pasaba suficiente tiempo y me arrepiento muchísimo.



Cuéntanos algo divertido que te ha pasado desde que estás en cuarentena.

He hablado más con mi mejor amigo Martin en esta cuarentena que en lo que va de año, incluso hemos llegado a cenar y cocinar juntos con su prometida Laura. Nos queremos mucho pero somos un poco desastre.

Otra cosa graciosa es la habilidad que he desarrollado de tener buen aspecto en las video-llamadas de trabajo solamente cambiándome la parte de arriba y llevando el mismo pantalón toda la semana. 

Aquí en Londres, la mayor parte de las casas tienen suelo de moqueta (donde esté un buen suelo de madera…) y eso nunca combina bien con el vino tinto, especialmente si decides tener tu cita de los viernes con tu amiga copa en mano a modo de picnic en el suelo. Los accidentes pasan pero he descubierto como limpiar las manchas de vino tinto y dejar la moqueta como nueva. Nunca sabes lo que aprenderás en cuarentena.

 

¿Qué te interesaría saber sobre cómo otra gente lo está pasando?

Me interesa saber cómo emocionalmente se sienten las personas ya que muchas veces no estamos acostumbrados a compartirlo. También saber cómo creen que seremos y viviremos después del COVID. Me gustaría saber si vemos un futuro parecido o no.



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