Sonia, fluyendo en familia

Periodista y propietaria de TOC TOC ·la shop·

Haciendo de nuestro hogar, nuestro refugio

12.05.20

Manresa, España

Preséntanos quiénes estáis en casa.

Vivo con mi pareja, Francesc, nuestras dos hijas, Gala (5 años) y Uma (2 años), y nuestro gato Kibou (significa esperanza en japonés).



¿Cómo estás viviendo el día a día?

Pues lo cierto es que nos hemos adaptado muy rápido a esta situación y en general lo llevamos bastante bien. Que tengamos todos salud y estar poco conectados a la actualidad, nos ha ayudado mucho. Las niñas se sienten felices en casa y no están echando de menos salir y entre ellas están construyendo un precioso vínculo de hermanas. Creo que la clave ha sido esforzarnos en crear un ambiente de tranquilidad y de bienestar en casa, respetar sus ritmos más que establecer un horario y llenarlas de actividades y obligaciones. En general hemos retrasado una hora nuestras rutinas anteriores al confinamiento, nos levantamos alrededor de las 9h, comemos a las 13.30h, merendamos sobre las 17h, cenamos a las 20.45h y las niñas se acuestan entre las 21.30h y las 22h. Nosotros sí que nos estamos yendo a dormir más tarde porque ya no tenemos la obligación de madrugar y el ritmo frenético de nuestro día a día se ha parado en seco.

La clave ha sido esforzarnos en crear un ambiente de tranquilidad y de bienestar en casa, respetar sus ritmos más que establecer un horario y llenarlas de actividades y obligaciones.

Yo cerré la tienda física el viernes 13 de marzo y pocos días después también decidí paralizar los envíos de la tienda on-line porque pensé que lo más responsable era quedarme en casa y no tener que desplazarme a la tienda a preparar pedidos y exponerme yo al contagio y por consiguiente, poder contagiar a mi familia, y bueno, tampoco quería generar más movimiento de la mensajería. Apenas he salido de casa. Francesc trabaja como periodista en TV3 y de momento sólo ha tenido que ir a trabajar 2 fines de semana; el resto de los días está en casa y puntualmente tiene alguna reunión o tele trabaja. Así que estamos pasando esta cuarentena estando los 4 juntos prácticamente las 24 horas, lo que nos permite también que Francesc o yo nos podamos quedar a solas con las niñas en algunas franjas del día para que cada uno pueda tener sus espacios. La cuestión es encontrar un equilibrio y que todo el mundo esté lo más sereno y contento posible.

¿Qué rutinas sigues? ¿Qué haces para...?

Mantenerte activo/a:

Desde hace un par de años practico Pilates con regularidad y estos días hago algunas clases on-line o por mi cuenta, a media mañana, y también he empezado un taller de fotografía, Sentir en Imágenes de Cris Romagosa, que me ayuda a seguir estimulando mi lado creativo. Ambas cosas me ayudan a conectar conmigo misma y me sirven de válvula de escape.

Sentirte bien mental y emocionalmente:

Empezamos haciendo video llamadas cada día, sobre todo para que los abuelos vieran a las niñas pero ellas se alteraban cada vez más y ahora las hacemos más espaciadas y usamos más el teléfono o nos enviamos videos o fotos por whatssap. No nos gusta depender tanto de los móviles o las tablets aunque está claro que en esta situación nos están facilitando mucho las cosas.

Estar conectado con tu familia y amigos:

Pues en mi caso, estoy aprovechando para hacer una pausa en mi proyecto, así que no necesito estar demasiado concentrada en nada. Estoy dejando fluir y sólo hago algo relacionado con el trabajo si me apetece o me viene alguna idea.


¿Hay algo que has incorporado en tu vida para estar-sentirte mejor que antes no hicieras? 

Cocinar mucho y disfrutar haciéndolo. Antes ya cocinaba bastante porque mis hijas no se quedan en el comedor del colegio (sólo la mayor se quedaba un día a la semana), pero lo hacía con prisas y agobiada. Para mí está siendo terapéutico estar en la cocina, pensar cada día qué vamos a comer, qué postre vamos a preparar, qué receta nueva vamos a probar... Además disfruto mucho poniendo bonita la mesa y a la hora de la cena suelo encender una vela y ponemos música de fondo. Tenemos la cocina abierta al salón y al comedor y así es más fácil que podamos participar todos en el proceso de preparar las comidas.

También he vuelto a leer blogs, algo que había dejado de hacer por falta de tiempo y ahora me he reenganchado y me encanta. De hecho, me he puesto a rediseñar el mío y a darle un nuevo enfoque a nivel de contenidos. Me ilusiona mucho poder estrenar la nueva imagen. Espero que sea pronto.



¿Cómo te sientes, lo estás viviendo? ¿Sientes o experimentas algún cambio mental?

Creo que esta pandemia lo va a cambiar todo y por supuesto también nos va a cambiar a nosotros. Para empezar, habrá que acostumbrarse a llevar mascarilla. A veces pienso en el futuro y eso me angustia, porque no sabemos exactamente cómo va a ser el mundo post COVID19. Así que intento concentrarme en el presente, en nuestro día a a día, en estar lo mejor posible, y en dar gracias porque mi círculo más cercano tenga salud. A partir de ahí, sí que he empezado a leer mucho sobre la filosofía minimalista y cómo llevar una vida más sencilla y menos aferrada a lo material. Eso es algo que me está haciendo replantearme muchas cosas de mi vida.


Intento concentrarme en el presente, en nuestro día a a día, en estar lo mejor posible.

¿Qué es lo que echas más de menos?

Sin duda poder abrazar a mi familia, mis padres, mi sobrina, mi hermana y mi cuñado, a mis suegros... También el contacto con la naturaleza, el día a día en la tienda y poder saludar a clientes y amigos. Deseo mucho que estén todos bien.


He empezado a leer mucho sobre la filosofía minimalista y cómo llevar una vida más sencilla y menos aferrada a lo material. Eso es algo que me está haciendo replantearme muchas cosas de mi vida.


¿Cómo crees que será tu vida tras esta experiencia, sientes que cambiarán cosas? ¿Qué sacaras de bueno de todo esto?

Como he dicho antes, seguro que van a cambiar muchas cosas. Yo ya siento que estoy cambiando, o más que yo, está cambiando mi escala de valores. Y por supuesto, algo bueno saldrá de esta situación. Si algo me ha enseñado la vida a mis 40 años es que de todo lo malo, incluso de lo más terrible, se puede sacar algo positivo. Me considero una persona optimista y voy a continuar siéndolo a pesar de la pandemia.

Seguro que van a cambiar muchas cosas. Yo ya siento que estoy cambiando, o más que yo, está cambiando mi escala de valores. Y por supuesto, algo bueno saldrá de esta situación.



¿Cuál es la primera cosa que te gustaría hacer cuando todo esto pase?

Celebrar una comida familiar y brindar porque estemos todos bien. Y comprar flores frescas en el mercado semanal. Esa era una costumbre que tenía todos los jueves y es de las pocas que tengo claro que voy a seguir haciendo.


En esta situación en la que estamos, miramos más hacia dentro, ¿qué has aprendido de ti/otros que no sabías?

Lo que más me está sorprendiendo es la entereza de mis padres. Los dos son mayores (más de 70 años) y están llevando el confinamiento mejor de lo que me esperaba, sobre todo a nivel de ánimo. Suelo ser muy crítica con ellos en muchas cosas pero ahora tengo que reconocer que me miento muy orgullosa.


Cuéntanos algo divertido que te ha pasado desde que estás en cuarentena.

Me llamaron al móvil y lo cogió Francesc porque yo estaba en el baño aseándome y resultó ser del Restaurante Blanc del Hotel Mandarin de Barcelona diciendo que quedaba anulada la reserva para comer el 29 de marzo. Era mi regalo 'sorpresa' de su cumpleaños. Cuando me lo contó nos pusimos a reír. Otro momento que nos hizo mucha gracia fue cuando Gala se saludó con un niño de su clase que vive en el edificio de enfrente. Empezaron los dos a pegar voces y a explicarse a grito pelado lo que estaban haciendo. Gala le enseñó su helado a través de la celosía y su amigo le empezó a sacar al balcón todos los juguetes que tenía de superhéroes para enseñárselos. La situación fue de lo más tragicómica.


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