Tamara y su familia de 3 en Los Ángeles

Ilustradora

Estamos bien, un poco aburridos pero con bastante paciencia.

12.04.20

Los Ángeles, US

Preséntanos quiénes estáis en casa.

Mi marido, nuestro hijo de seis años y yo.


¿Cómo estás viviendo el día a día?

Pues la verdad es que depende del día. Algunas veces conseguimos organizarnos muy bien, con las clases online, el trabajo desde casa y demás y parece que todo va medio rodado y otros días son un poco "se hace lo que se puede". Salimos poco, al supermercado una vez cada diez días (¡jamás había logrado hacer antes una compra tan organizada!) y a dar algún paseo. 

Se acaba de alargar la orden de quedarse en casa hasta el 15 de mayo de momento y tratamos de llevarlo con paciencia.


¿Qué rutinas sigues? ¿Qué haces para...?

Mantenerte activo/a (deporte o práctica):

Aquí sí que está permitido salir a pasear o a hacer deporte en la calle así que de vez en cuando salimos a dar un paseo o a correr pero, lo cierto es que, conforme avanza la situación se nos van quitando las ganas porque las calles están cada día más llenas de gente, cuando antes estaban prácticamente vacías porque todo el mundo se suele desplazar en coche. También tenemos una app de fitness que yo he estado usando durante bastante tiempo, con más o menos constancia según la temporada y ahora que no tenemos ninguna excusa para no hacer deporte intentamos hacer alguna rutina en casa cada día. 

Por primera vez en los diez años que hace que me fui de Barcelona, se había materializado mi peor miedo como emigrante, que era no poder reunirme físicamente con parte de mi familia.

Sentirte bien mental y emocionalmente

Creo que en las cuatro semanas que llevamos encerrados en casa he pasado por diferentes etapas a nivel mental. Los primeros días cundió el pánico puro porque, por primera vez en los diez años que hace que me fui de Barcelona, se había materializado mi peor miedo como emigrante, que era no poder reunirme físicamente con parte de mi familia. Esa idea era algo que siempre me había angustiado mucho pero siempre me había parecido un miedo un tanto irracional y es que nunca me hubiera podido imaginar que se iban a vetar los vuelos procedentes de Europa a Estados Unidos, por ejemplo. Por otro lado, mis suegros estaban a punto de llegar de Argentina esa misma semana y al escalar la situación tan rápido decidieron cancelar el viaje. Todo eso junto me hizo sentir mucha angustia. Cuando acepté que no había nada que yo pudiera hacer más que esperar, decidí que mi encierro tenía que ser productivo: era el momento de hacer todos los cursos online a los que me había apuntado y nunca había empezado, seguir una rutina de deporte, meditar cada día, actualizar mi web, añadir piezas a mi portfolio... Y, de nuevo la realidad: los emails de la escuela con las infinitas tareas online para mi hijo, los tres intentando funcionar desde el salón de casa, el miedo al ver empeorar la situación en España día a día... Al final creo que lo más importante y beneficioso para mi salud mental ha sido hacer las paces con esa idea de que "hacer lo que se pueda" es más que suficiente, dadas las circunstancias, y de que mi única meta es que salgamos todos de ésta de una pieza y en las mejores condiciones posibles. 


Hacer las paces con esa idea de que "hacer lo que se pueda" es más que suficiente, dadas las circunstancias, y de que mi única meta es que salgamos todos de ésta de una pieza y en las mejores condiciones posible

Estar conectado con tu familia y amigos:

Hablamos con nuestra familias prácticamente a diario. A veces las conversaciones son bastante cómicas con mi madre del tipo: "Pues nada, aquí seguimos, ¿y vosotros?", "Pues nada, también aquí." 


Concentrarte (por ejemplo con el trabajo):

Concentrarme estos días es mi gran reto pendiente porque mi hijo es bastante movidito y lo mismo se me empieza a subir encima, cantando La Macarena (la escuchó en una película hace dos semanas) a pleno pulmón, mientras contesto a estas preguntas que le da la vuelta al salón –literalmente–, monta una carrera de obstáculos con las sillas del revés y se pone a saltar de una a otra. Aunque estos días ha descubierto una pasión por el dibujo que a mí me viene muy bien porque así tengo la excusa perfecta para que dibujemos juntos. 


¿Hay algo que has incorporado en tu vida para estar-sentirte mejor que antes no hicieras? 

Hemos incorporado en nuestra rutina diaria las salidas al balcón y esto es bastante cómico teniendo en cuenta que hace más de un año que vivimos en el mismo apartamento y que el balcón lo usábamos exclusivamente para guardar las bicicletas. De repente un día, agobiados del encierro, tuvimos una especie de iluminación (¡¿porqué no lo habíamos usado nunca antes?!) y desde entonces salimos cada día a que nos dé el sol un poco, a tomar un té y algo de aire fresco. Tenemos muchos árboles alrededor y hay muchos pájaros diferentes así que bromeamos con que ahora nos hemos aficionado a la ornitología. Algo hay de cierto. 

¿Cómo te sientes, lo estás viviendo? ¿Sientes o experimentas algún cambio mental?

Soy una persona que tiende a preocuparse demasiado por las cosas, incluso (o quizás, especialmente) por aquellas por las que no hace falta preocuparse tanto pero lo que me ha parecido experimentar con todo esto es una aceptación que nunca me hubiera imaginado. De repente, después de toda esa angustia inicial, cuando acepté que había ciertas cosas que podía controlar y ciertas cosas que escapaban totalmente a mi control encontré una calma extraña. No es que no esté preocupada, no es que esté desconectada de la realidad; leo las noticias españolas y americanas cada día, me preocupa la situación y me entristece mucho que tanta gente esté sufriendo pero ese aceptar que no puedo controlarlo todo es nuevo en mí y me ha sorprendido mucho.


Lo que me ha parecido experimentar con todo esto es una aceptación que nunca me hubiera imaginado.

¿Qué es lo que echas más de menos?

Creo que al final todo se reduce a la libertad: libertad de poder salir y entrar, encontrarme con quien quiera e ir donde quiera, hacer lo que quiera. 


¿Cómo crees que será tu vida tras esta experiencia, sientes que cambiarán cosas? ¿Qué sacaras de bueno de todo esto?

Espero ser más paciente y aceptar mejor las cosas como vienen. Espero poder ser capaz de mantener con el tiempo esa idea de deshacerme del afán de controlar.

¿Cuál es la primera cosa que te gustaría hacer cuando todo esto pase?

¡No veo la hora de poder salir a comer fuera y poner en cuarentena a mi cocina! Reencontrarnos con amigos, hacer picnics en el parque, en la playa... No veo la hora de ir a Barcelona a comerme unas buenas tapas y abrazar a mi familia, de ir a bañarme a la Costa Brava y de seguir viajando por el mundo. 


En esta situación en la que estamos, miramos más hacia dentro, ¿qué has aprendido de ti/otros  que no sabías?

Que tengo mucha más paciencia de la que me hubiera imaginado, que sorprendentemente hay mucha más contención en mí de lo que yo creía. A veces tengo ganas de abrir la ventana (¡o el balcón!) y pegar cuatro gritos pero, aún así, lo llevo con mucha más calma de lo que me hubiera imaginado si alguien me hubiera planteado esta situación de manera hipotética tiempo atrás. También me gusta intentar ver la situación con cierta distancia para poder ser realista con mi nivel de drama y evitar el victimismo porque hay gente que lo está pasando realmente mal. Cada día pienso: "estamos todos en casa y estamos todos bien". ¿Qué más se puede pedir? No necesito nada más. Todo pasará.

Tengo mucha más paciencia de la que me hubiera imaginado.

Cuéntanos algo divertido que te ha pasado desde que estás en cuarentena.

Al poco de empezar el encierro fue el cumpleaños de mi hijo. Obviamente tuvimos que cancelar la fiesta y él estaba muy apenado porque decía que nadie iba a felicitarle, además era tan al principio de todo esto que él creía que solo nosotros estábamos encerrados en casa. El caso es que conseguimos que sus amigos y familia le mandaran vídeos felicitándole desde Munich, donde habíamos vivido antes, desde Barcelona, desde Argentina... Fue muy tierno y creo que conseguimos salvar la distancia por un momento.

¿Que te interesaría saber sobre cómo otra gente lo está pasando?

Me gustaría saber cómo lo está pasando "realmente" la gente. Me gustaría que se generara un espacio seguro en el que uno pudiera decir con libertad: "Pues no lo llevo muy bien". A veces da la sensación de que todo es tan entretenido en las redes que no queda un resquicio libre para el miedo, la incertidumbre, la angustia y creo que también es necesario poder darle voz a esos sentimientos.


A veces da la sensación de que todo es tan entretenido en las redes que no queda un resquicio libre para el miedo, la incertidumbre, la angustia y creo que también es necesario poder darle voz a esos sentimientos.

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